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Voltaire

Última actualizacion : 2026-01-26

Categorías :Inicio -> Ciencia Política

Vida de Voltaire

1. Juventud y rebeldía (1694 - 1726)

François-Marie Arouet nació el 21 de noviembre de 1694 en París, en una familia acomodada pero no noble (su padre era notario y funcionario), fue educado por los jesuitas en el prestigioso colegio Louis-le-Grand. Aunque su padre quería que fuera abogado, él decidió ser "un hombre de letras".

La Bastilla: Su lengua y pluma afiladas lo llevaron a la cárcel de la Bastilla en dos ocasiones. La primera, por escribir versos satíricos contra el Regente de Francia; la segunda, tras una disputa con el caballero de Rohan, un noble que lo mandó a apalear.

2. El exilio en Inglaterra (1726 - 1729)

Este fue el punto de inflexión en su vida. En Inglaterra conoció las ideas de Isaac Newton y John Locke. Quedó maravillado por la libertad de expresión y la tolerancia religiosa británica, lo que contrastaba con el absolutismo francés. Al salir adoptó definitivamente el seudónimo Voltaire (posible anagrama de Arouet le Jeune o del lugar Air-vault).

Cartas filosóficas: Al regresar a Francia, publicó esta obra donde elogiaba el sistema inglés. El libro fue quemado públicamente y se dictó una orden de arresto contra él.

3. Cirey y Madame du Châtelet (1734 - 1749)

Para escapar de la justicia, se refugió en el castillo de Cirey con su amante, la brillante científica Émilie du Châtelet. Fue una época de intensa producción intelectual. Juntos estudiaron física, matemáticas y filosofía. Émilie fue fundamental para que Voltaire comprendiera y difundiera la ciencia de Newton en Francia.

4. Prusia y la "Monarquía Ilustrada" (1750 - 1753)

Tras la muerte de Émilie, Voltaire aceptó la invitación de Federico II el Grande de Prusia. Aunque al principio se admiraban mutuamente, la relación terminó mal debido al fuerte carácter de ambos. Voltaire huyó de la corte de Potsdam tras varias disputas y burlas hacia otros académicos protegidos por el rey.

5. El patriarca de Ferney (1758 - 1778)

Finalmente, se instaló en una propiedad llamada Ferney, justo en la frontera entre Francia y Suiza (para poder escapar rápidamente si lo perseguían). Allí vivió sus años de mayor gloria:

  • Activismo judicial: Se convirtió en el "defensor de los oprimidos", luchando por la rehabilitación de víctimas de la intolerancia religiosa, como en el famoso Caso Calas.
  • Obras cumbres: Escribió su famosa sátira Cándido (1759) y su Diccionario filosófico (1764).
  • Riqueza: Fue uno de los primeros escritores en hacerse inmensamente rico gracias a sus obras y a astutas inversiones (incluyendo un truco legal para ganar la lotería francesa).

Su regreso triunfal y muerte

En 1778, a los 83 años, regresó a París después de décadas de exilio. Fue recibido como un héroe nacional. Sin embargo, el agotamiento de los homenajes acabó con su salud. Murió el 30 de mayo de 1778. Debido a sus críticas a la Iglesia, se le negó sepultura eclesiástica, pero tras la Revolución Francesa, sus restos fueron trasladados con honores al Panteón.

¿Qué libros escribió?

Voltaire fue uno de los escritores más prolíficos de la historia: se le atribuyen más de 2.000 libros y panfletos, más de 50 obras de teatro, poemas épicos, historias, ensayos y miles de cartas. Sin embargo, sus obras más influyentes y leídas hoy en día se concentran en unos pocos títulos que condensan su genio satírico, su defensa de la tolerancia, su crítica al fanatismo religioso y su filosofía ilustrada.

Aquí tienes los principales libros (y obras clave) de Voltaire, ordenados por importancia e impacto histórico:

  1. Cándido o el optimismo (Candide, ou l'Optimisme, 1759)
    Su obra maestra indiscutible y la más leída hoy. Novela corta satírica que ridiculiza el optimismo leibniziano («vivimos en el mejor de los mundos posibles») a través de las desventuras absurdas y trágicas del ingenuo Cándido. Es una crítica feroz al fanatismo, la guerra, la religión organizada y la injusticia social. Frase icónica: «Il faut cultiver notre jardin» (Hay que cultivar nuestro jardín).

  2. Cartas filosóficas (Lettres philosophiques o Lettres sur les Anglais, 1734)
    Escritas tras su exilio en Inglaterra. Compara favorablemente la libertad inglesa (tolerancia religiosa, monarquía constitucional, avances científicos de Newton y Locke) con el absolutismo y el fanatismo francés. Provocó un enorme escándalo: el libro fue quemado públicamente y Voltaire tuvo que huir. Es una de las obras fundacionales de la Ilustración.

  3. Tratado sobre la tolerancia (Traité sur la tolérance, 1763)
    Escrito a raíz del caso Calas (un protestante ejecutado injustamente). Es un alegato apasionado contra la intolerancia religiosa, la persecución y los abusos de la Iglesia y el Estado. Defiende la libertad de conciencia y la separación entre Iglesia y Estado. Muy influyente en la Revolución Francesa y en ideas modernas de derechos humanos.

  4. Diccionario filosófico (Dictionnaire philosophique portatif, 1764)
    Colección de artículos cortos, irónicos y demoledores sobre religión, moral, política, superstición, etc. Ataca directamente al fanatismo («Écrasez l'Infâme» — Aplastad al Infame, refiriéndose al fanatismo religioso). Fue prohibido y quemado en varios países, pero se convirtió en un arma clave de la Ilustración.

  5. El siglo de Luis XIV (Le Siècle de Louis XIV, 1751)
    Obra histórica monumental. Voltaire presenta el reinado de Luis XIV como una época de esplendor cultural y artístico (el «siglo de oro» francés), pero también critica el absolutismo, las guerras y la intolerancia (revocación del Edicto de Nantes). Es considerada una de las primeras historias modernas que valora la civilización por encima de las batallas.

¿En qué o quién basó sus ideas?

Voltaire no fue un pensador completamente original en el sentido de crear un sistema filosófico nuevo desde cero, sino un gran popularizador y divulgador de ideas que transformó y adaptó a su contexto francés. Sus ideas principales —defensa de la razón, la tolerancia religiosa, el empirismo, el deísmo, la libertad de expresión y la crítica al fanatismo y al absolutismo— se inspiraron fuertemente en varios pensadores y corrientes, sobre todo durante su exilio en Inglaterra (1726-1729), que fue decisivo.

Aquí los principales influjos y en quién se inspiró Voltaire:

  1. John Locke (1632-1704) — El más importante para su epistemología y política
    Locke fue su gran modelo de empirismo: la idea de que el conocimiento viene de la experiencia sensorial (no de ideas innatas), rechaza el dogmatismo y defiende la tolerancia religiosa (en su Carta sobre la tolerancia). Voltaire admiraba su liberalismo político (gobierno limitado, derechos naturales) y lo difundió en las Cartas filosóficas. Locke influyó en su rechazo al absolutismo y en su visión de una sociedad más libre.

  2. Isaac Newton (1643-1727) — Inspiración científica y deísta
    Voltaire se convirtió en uno de los mayores promotores del newtonianismo en Francia (tradujo y divulgó sus ideas, junto con Émilie du Châtelet). Admiraba el método empírico, las leyes naturales y la idea de un Dios relojero que crea un universo ordenado por leyes racionales pero no interviene (deísmo). Newton representaba para él la victoria de la razón y la ciencia sobre la superstición.

  3. Francis Bacon (1561-1626) — Padre del empirismo moderno
    Voltaire lo cita como uno de los grandes precursores de la Ilustración: énfasis en la observación, experimentación y rechazo de las especulaciones metafísicas vacías. Bacon inspiró su confianza en la ciencia práctica para mejorar la vida humana.

  4. Pierre Bayle (1647-1706) — Tolerancia y escepticismo
    Filósofo francés protestante exiliado, Bayle influyó enormemente en Voltaire con su escepticismo radical y su defensa de la tolerancia incluso hacia los ateos (en su Dictionnaire historique et critique). Voltaire tomó de él la idea de que la fe ciega lleva al fanatismo y que la razón debe cuestionar todo.

  5. Deístas ingleses (como Anthony Collins, John Toland y otros)
    El deísmo —creer en un Dios creador racional, pero rechazar dogmas revelados, milagros y la Iglesia organizada— Voltaire lo adoptó casi por completo tras su estancia en Inglaterra. Vio en el deísmo una religión "natural" y tolerante, opuesta al fanatismo católico francés.

  6. Otros influjos menores o contrastes:

  7. René Descartes — Lo respetaba por el racionalismo, pero criticaba su metafísica especulativa y prefería el empirismo inglés.
  8. Gottfried Wilhelm Leibniz — Lo atacó duramente (en Cándido, Pangloss es una caricatura suya) por su optimismo ("el mejor de los mundos posibles"), que Voltaire veía como absurdo ante el sufrimiento real.
  9. Montesquieu — Contemporáneo y amigo, compartían ideas sobre separación de poderes y crítica al absolutismo, pero Voltaire era más radical en su anticlericalismo.
  10. Confucionismo (a través de traducciones europeas) — Lo admiraba como modelo de moral racional sin dogmas religiosos.

¿Cuál fue su pensamiento ético?

El pensamiento ético de Voltaire no se presenta como un sistema filosófico riguroso y sistemático (como en Kant o Spinoza), sino como una actitud práctica, combativa y pragmática, profundamente arraigada en La Ilustración. Su ética se centra en la razón, la utilidad social, la tolerancia y la lucha contra el sufrimiento humano innecesario, más que en mandatos divinos o metafísicos absolutos.

  1. Base racional y deísta de la moral
    Voltaire era deísta: creía en un Dios creador racional (un "relojero" que establece leyes naturales), pero rechazaba dogmas revelados, milagros y la intervención divina en asuntos humanos. Para él, la moral no depende de la religión organizada ni de mandatos divinos, sino de la razón humana y de una "moral natural" universal:
  2. Respetar al otro como ser racional.
  3. Evitar el daño innecesario.
  4. Promover la justicia y la felicidad terrenal.
    Famosa frase (atribuida o parafraseada): "Si Dios no existiera, habría que inventarlo" (para mantener el orden social y moral entre las masas, aunque él mismo no necesitaba esa creencia para ser ético).

  5. Tolerancia como principio ético central
    La tolerancia no es mera indiferencia, sino un deber moral activo: permitir que los demás crean y vivan según su conciencia, siempre que no atenten contra la sociedad ni contra la vida ajena.

  6. Atacó ferozmente el fanatismo religioso ("Écrasez l'Infâme" — Aplastad al Infame), que veía como la mayor fuente de crueldad e injusticia.
  7. Defendió la libertad de conciencia y expresión (incluso para opiniones que no compartía).
  8. Límites: no toleraba el ateísmo militante si amenazaba el orden social (porque creía que la creencia en un Dios supervisor ayudaba a frenar el vicio popular), ni el fanatismo que incitaba a la violencia.

  9. Rechazo del optimismo metafísico y ético del sufrimiento
    En Cándido (1759) critica duramente el leibnizianismo ("vivimos en el mejor de los mundos posibles"). Para Voltaire, el mal existe (terremotos, guerras, injusticias), y negarlo es inmoral porque justifica la pasividad ante el sufrimiento.

  10. La ética debe ser práctica y combativa: luchar contra las injusticias reales (casos como Calas, Sirven o La Barre, donde defendió a víctimas de fanatismo judicial).
  11. No hay providencia benevolente; el ser humano debe asumir responsabilidad para reducir el mal mediante la razón, la educación y la reforma.

  12. Hedonismo moderado y utilidad social
    Influido por el empirismo inglés (Locke, Newton), Voltaire defendió una ética que valora el placer y la felicidad terrenal (rechazando el ascetismo cristiano).

  13. La moral debe maximizar el placer y minimizar el dolor (cálculo hedonista ilustrado).
  14. Pero no egoísta puro: el bien individual se logra en sociedad, mediante leyes justas, educación y progreso.
  15. Defendió la propiedad, el comercio y la libertad económica como medios para la prosperidad (liberalismo temprano).

  16. Pesimismo antropológico moderado y elitismo ilustrado
    Desconfiaba de las masas (supersticiosas, manipulables) y de la democracia directa. Creía que solo una élite ilustrada (reyes filósofos o déspotas ilustrados) podía guiar moral y políticamente.

  17. Sin embargo, su ética final es humanista pragmática: "Hay que cultivar nuestro jardín" (Cándido) → enfocarse en mejorar lo que está a nuestro alcance (justicia local, educación, tolerancia personal), sin ilusiones utópicas.

En síntesis
La ética de Voltaire es secular, racional, tolerante y activista:
- La moral surge de la razón y la experiencia humana, no de dogmas.
- El fin ético supremo es reducir el sufrimiento y el fanatismo, promoviendo libertad, justicia y felicidad terrenal.
- Su lema práctico: combatir la intolerancia y el abuso de poder con ironía, razón y acción concreta.

¿En qué sentido Voltaire fue Iusnaturalista?

Voltaire puede ser considerado iusnaturalista, aunque con un matiz muy particular: el suyo es un iusnaturalismo de la tolerancia y el sentido común.

A diferencia de Locke (que se centraba en la propiedad) o Rousseau (que se centraba en la voluntad del pueblo), Voltaire utiliza la Ley Natural como un arma contra el fanatismo religioso y la injusticia del sistema judicial de su época.

1. La Ley Natural como "Moral Universal"

Voltaire creía que existe un sentimiento de justicia básico que Dios (bajo una visión deísta) puso en el corazón de todos los hombres. Para él, la Ley Natural no es un tratado complejo de leyes, sino un principio simple:

  • "No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti".
  • Sostenía que, mientras las leyes civiles cambian en cada país (lo que es legal en Francia puede ser ilegal en Inglaterra), la noción de lo que es justo o injusto es la misma para un chino, un indio o un europeo.

2. El Derecho a la Libertad de Conciencia

Para Voltaire, el derecho natural más sagrado es la libertad de pensamiento y de culto.

  • Argumentaba que ninguna ley humana (del rey o de la iglesia) tiene el derecho de violentar la conciencia de un individuo.
  • Si una ley civil impone una religión o persigue a alguien por sus ideas, esa ley es nula porque viola la ley natural de la libertad.

3. La Crítica al Derecho Positivo (Leyes humanas)

Voltaire dedicó gran parte de su vida a denunciar casos donde las leyes de los hombres violaban la justicia natural.

  • El caso Calas: Defendió a un hombre ejecutado injustamente por fanatismo religioso, argumentando que el juicio fue legal bajo las leyes de la época, pero criminal bajo la ley de la naturaleza.
  • Para él, el iusnaturalismo servía para decir: "Esta ley escrita es una barbarie y debe ser cambiada porque ofende a la razón humana".

4. Diferencia con otros iusnaturalistas

Es importante notar que Voltaire no era un teórico del "contrato social" como los que vimos antes.

  • No le interesaba tanto explicar de dónde viene el Estado, sino cómo limitar su crueldad.
  • Su iusnaturalismo es práctico: lo usaba para pedir la abolición de la tortura, la libertad de prensa y la igualdad ante la ley.

En resumen: Voltaire es iusnaturalista en el sentido de que cree en una justicia universal basada en la razón, que sirve como tribunal para juzgar y condenar las leyes injustas de los reyes y las iglesias.


¿Cuáles fueron sus ideas más extrañas o contradictorias ?

Voltaire fue uno de los pensadores más irónicos, sarcásticos y cambiantes de la Ilustración, lo que lo llevó a sostener posiciones que muchos consideran extrañas, contradictorias o paradójicas incluso dentro de su propia obra. No era un sistemático como Kant o Leibniz, sino un polemista que priorizaba la crítica práctica, la sátira y la lucha contra el fanatismo, por lo que sus ideas a menudo se contradecían entre sí o con el sentido común de su época (y del nuestro).

1. Racismo "ilustrado" (una de las más chocantes hoy)

Voltaire defendía la tolerancia y la igualdad ante la ley... pero solo entre europeos blancos.

  • En el Ensayo sobre las costumbres y en artículos del Diccionario filosófico, afirma que los negros son una raza inferior ("los negros son inferiores a los blancos, como los blancos lo son a los monos").

  • Justificaba la esclavitud en algunos contextos y veía a los pueblos no europeos como "bárbaros" o menos racionales.
    Esto choca brutalmente con su defensa universal de la razón y los derechos naturales. Es un ejemplo clásico de cómo la Ilustración no fue inmune al racismo eurocéntrico.

  • Se sabe que tuvo acciones en la Compañía de las Indias, la cual participaba en el comercio de esclavos. Aunque en sus libros (como en Cándido) denunciaba el horror de la esclavitud en las plantaciones de azúcar, en su vida privada no dudaba en lucrarse con el sistema que sostenía ese horror.

2. Deísmo militante + antisemitismo virulento

Era deísta: creía en un Dios relojero racional, no intervencionista, y atacaba ferozmente el fanatismo religioso (católico, protestante, musulmán).
Sin embargo:
- Su odio al judaísmo era desproporcionado y obsesivo (llamaba a los judíos "nación infame", "usureros", etc., en múltiples textos).
- Criticaba la Biblia hebrea con argumentos que hoy se ven como antisemitas clásicos.
Esto contradice su lema de "Écrasez l'infâme" (aplastar la infamia religiosa) aplicado selectivamente: mucho más duro con el judaísmo que con otras religiones.

3. Defensa de la monarquía ilustrada + críticas feroces al absolutismo

Apoyaba a monarcas "ilustrados" como Federico II de Prusia o Catalina la Grande (les escribía adulándolos).
Pero al mismo tiempo:
- Criticaba el despotismo, la arbitrariedad real y defendía límites al poder (influido por Locke y el modelo inglés).
- Terminó decepcionado de Federico II (lo llamó tirano en privado).
Es una contradicción práctica: intelectualmente liberal, pero políticamente elitista y pragmático con los poderosos.

4. Optimismo vs. pesimismo radical (el caso de Cándido)

En su juventud admiró el optimismo leibniziano ("todo está bien en el mejor de los mundos posibles").
Tras el terremoto de Lisboa (1755), lo rechazó con furia en Cándido (1759): sátira brutal contra cualquier teodicea optimista.
Sin embargo:
- En otros textos defiende una forma de "optimismo moderado" o "cultivar nuestro jardín" como resignación práctica.
- Algunos ven en el final de Cándido una contradicción: rechaza el optimismo metafísico, pero propone un optimismo pragmático y laborioso.

5. Tolerancia... con límites muy claros

La frase "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo" nunca la dijo (es apócrifa, de Evelyn Beatrice Hall resumiendo su espíritu).
Voltaire defendía la tolerancia religiosa y de opinión... pero no absoluta:
- Apoyaba censurar o perseguir a fanáticos, jesuitas o "infames" que promovieran intolerancia.
- En privado, era implacable con sus enemigos (acusaciones, calumnias).
Es una tolerancia "militante": tolerar todo menos la intolerancia misma.

6. Posiciones sobre la propiedad y la desigualdad

Criticaba la desigualdad extrema y el lujo de la nobleza.
Pero era rico, especulador financiero exitoso y defendía la propiedad privada como base de la libertad.
Vivió como aristócrata ilustrado mientras satirizaba la aristocracia.

Resumen en tabla de contradicciones principales

Idea "extraña" / contradictoria En qué consiste la paradoja
Racismo ilustrado Defiende derechos naturales... pero jerarquiza razas (blancos > negros > monos)
Antisemitismo selectivo Ataca todo fanatismo religioso... pero obsesión especial contra judíos
Monarquía ilustrada vs. liberalismo Admira déspotas ilustrados mientras defiende límites al poder
Optimismo rechazado pero pragmático Satiriza "todo está bien"... pero concluye "hay que cultivar nuestro jardín"
Tolerancia militante Defiende libertad de expresión... pero no para "infames" o intolerantes
Anticlericalismo extremo + deísmo Odia la Iglesia... pero cree en un Dios racional (no ateo)

Voltaire era contradictorio porque era pragmático y polémico, no un filósofo sistemático. Cambiaba de opinión según el enemigo del momento, y su genio estaba en la ironía más que en la coherencia. Muchos lo ven como un "contradictorio genial" que reflejaba las tensiones de su época.

¿Qué pensaba Voltaire acerca del estado?

Para entender la postura de Voltaire sobre el Estado, hay que olvidar la idea de que todos los filósofos ilustrados querían una democracia. Voltaire era, ante todo, un pragmático. No le interesaba tanto quién gobernaba, sino cómo gobernaba.

Su pensamiento político se resume en el concepto del Despotismo Ilustrado.

1. El "Rey Filósofo" (El déspota ilustrado)

A diferencia de Rousseau, que confiaba en el pueblo, Voltaire desconfiaba profundamente de las masas, a las que llamaba "la canalla". Él creía que el cambio social no vendría de una revolución popular, sino de la educación de los monarcas.

  • Su idea: Un monarca absoluto, pero "iluminado" por la razón y la filosofía, era el mejor instrumento para modernizar la sociedad.
  • El objetivo: Que el Estado fuera eficiente, eliminara los privilegios de la Iglesia y garantizara la libertad civil.

2. La función principal: Garantizar la Libertad Civil

Para Voltaire, el Estado no tenía que ser necesariamente representativo, pero debía ser útil. El "buen Estado" es aquel que protege:

  • La libertad de pensamiento y expresión: El Estado debe impedir que la Iglesia castigue a quien piensa distinto.
  • La propiedad privada: Consideraba que la seguridad de los bienes era esencial para la prosperidad de la nación.
  • La justicia igualitaria: Luchó para que el Estado eliminara la tortura y los juicios arbitrarios basados en la religión.

3. La subordinación de la Iglesia al Estado

Este es un punto clave de su iusnaturalismo racionalista. Voltaire pensaba que el Estado debía ser la autoridad suprema, y la Iglesia una institución subordinada.

  • Creía que el fanatismo religioso era la mayor amenaza para la paz pública.
  • El Estado debía ser laico en la práctica, limitando el poder de los sacerdotes a los asuntos espirituales y quitándoles cualquier poder político o judicial.

4. ¿Monarquía o República?

Aunque admiraba el sistema parlamentario inglés (donde el rey estaba limitado por leyes), Voltaire nunca fue un republicano convencido para Francia.

  • Pensaba que una monarquía fuerte y centralizada era la única capaz de doblegar la resistencia de la nobleza y el clero, que para él eran los verdaderos frenos al progreso.
  • Decía: "Prefiero obedecer a un león de buena raza que a doscientos ratones de mi especie", refiriéndose a que prefería un solo mando inteligente que una multitud de asambleístas mediocres.

En resumen: El Estado como "Herramienta de Progreso"

Para Voltaire, el Estado es una maquinaria administrativa que debe estar al servicio de la razón. Si el Estado es eficiente, protege la libertad de prensa y frena el fanatismo, no importa que sea una monarquía absoluta.

Dato curioso: Su estrecha relación con Federico II de Prusia fue un intento real de poner esto en práctica. Él quería ser el "maestro" del rey para que este gobernara bajo la luz de la razón. Terminaron peleados, lo que demuestra que su idea del "rey filósofo" era, quizás, su mayor utopía.

¿Cuáles fueron las mayores críticas a sus ideas?

Las críticas a Voltaire vinieron de todos los frentes posibles: desde la Iglesia que él tanto atacaba, hasta sus propios compañeros filósofos que lo consideraban un hipócrita o un conservador disfrazado.

1. La crítica de Rousseau: El filósofo de los ricos

Jean-Jacques Rousseau fue su mayor rival. Su crítica era social y moral:

  • Elites vs. Pueblo: Rousseau acusaba a Voltaire de escribir solo para la aristocracia y la alta burguesía. Mientras Voltaire quería "iluminar" a los reyes, Rousseau quería empoderar al pueblo.
  • Corrupción por el arte: Rousseau argumentaba que el énfasis de Voltaire en las artes, el lujo y el teatro no civilizaba al hombre, sino que lo corrompía y lo alejaba de su bondad natural.
  • La famosa carta sobre el optimismo: Tras el terremoto de Lisboa, Voltaire escribió un poema muy pesimista. Rousseau le respondió criticándolo por quitarle la esperanza a la gente y por vivir en el lujo mientras se quejaba del universo.

2. La crítica de la Iglesia: El "Apóstol de la Infidelidad"

Para la jerarquía católica y protestante, Voltaire no era un buscador de la verdad, sino un destructor de la moral social.

  • Ateísmo disfrazado: Aunque Voltaire era deísta (creía en un Dios arquitecto), la Iglesia lo acusaba de ser un ateo encubierto cuyo único objetivo era destruir la cohesión social que proporcionaba la religión.
  • Falta de profundidad: Los teólogos de la época decían que sus críticas a la Biblia eran superficiales y que solo buscaba el chiste fácil y la burla en lugar de un debate serio.

3. Críticas a su incoherencia política

Muchos pensadores posteriores y contemporáneos señalaron que sus ideas sobre la libertad eran contradictorias:

  • El defensor de tiranos: Se le criticó duramente por su cercanía con déspotas como Federico II de Prusia. Sus críticos decían que Voltaire estaba dispuesto a perdonar la falta de libertad política siempre y cuando el rey fuera amable con los filósofos y persiguiera a la Iglesia.
  • Desprecio por la educación popular: Voltaire decía que "el pueblo siempre será un estúpido y bárbaro" y que no valía la pena enseñarle a leer a los trabajadores. Esto le valió críticas por ser un elitista intelectual que solo buscaba una libertad para los de su clase.

4. Críticas a su carácter y ética personal

Incluso sus amigos, como el filósofo Diderot, a veces se distanciaban de él:

  • Especulador financiero: Se le criticaba por ser excesivamente ambicioso con el dinero. Sus maniobras para ganar la lotería de París (aprovechando un error de cálculo del gobierno) y sus negocios de préstamos a nobles lo hacían ver más como un astuto hombre de negocios que como un sabio desinteresado.
  • Vanidad: Muchos lo describían como un hombre que no soportaba la competencia intelectual y que usaba su ingenio para destruir reputaciones de forma cruel si alguien lo contradecía.

En resumen: Los tres frentes de crítica

Crítico Motivo principal
Rousseau Elitismo, defensa del lujo y falta de fe en la democracia.
La Iglesia Blasfemia, impiedad y socavar los cimientos de la moral pública.
Intelectuales Posteriores Racismo (antisemitismo), apoyo al despotismo y defensa de la esclavitud.

¿Cuáles fueron las críticas a su vida privada?

La vida privada de Voltaire fue tan escandalosa para su época como sus libros. Sus críticos no solo lo atacaban por sus ideas, sino por su estilo de vida, que muchos consideraban hipócrita, ambicioso y moralmente cuestionable.

1. El "Filósofo Millonario" y Especulador

Mientras otros filósofos como Rousseau vivían casi en la pobreza, Voltaire acumuló una de las fortunas más grandes de Francia. Esto le valió críticas por su avaricia:

  • Trampa en la lotería: Descubrió un error matemático en la lotería del Estado francés y, junto a un matemático, compró todos los boletos para ganar el premio mayor. Sus críticos decían que era un "tramposo" que se aprovechaba de la debilidad del Estado que decía querer reformar.
  • Prestamista de nobles: Actuaba como un banco privado, prestando dinero a príncipes y nobles con intereses altos. Se le acusaba de ser un "burgués codicioso" más que un pensador desinteresado.

2. El escándalo con la Marquesa del Châtelet

Voltaire vivió durante 15 años en el castillo de Cirey con Émilie du Châtelet, una brillante científica. El problema para la sociedad de la época era:

  • El triángulo amoroso: Émilie estaba casada, y el marido vivía a veces con ellos. Los críticos se burlaban de Voltaire llamándolo "parásito" de la marquesa y lo criticaban por vivir en un concubinato público, desafiando las normas del matrimonio cristiano.
  • Tras su muerte: Cuando Émilie murió de parto (de un hijo de otro amante), Voltaire fue criticado por su reacción desesperada y, al mismo tiempo, por lo rápido que buscó nueva compañía.

3. La relación con su sobrina (Madame Denis)

Tras la muerte de Émilie, Voltaire inició una relación sentimental con su propia sobrina, Marie-Louise Mignot.

  • Acusación de incesto: Aunque en la época no era ilegal bajo ciertas condiciones, para sus enemigos era la prueba definitiva de su "depravación moral". Sus cartas privadas (que salieron a la luz mucho después) mostraban un lenguaje extremadamente erótico que sus detractores usaron para pintar la imagen de un viejo libertino sin ética.

4. Homosexualidad o bisexualidad (acusaciones y rumores)

Hubo rumores persistentes de que Voltaire tenía inclinaciones homosexuales o bisexuales.
- En su juventud, se le acusó de relaciones con hombres (incluyendo un supuesto affaire con el actor Lekain o con el chevalier de Rohan-Chabot, que lo llevó a un duelo famoso en 1726).
- Enemigos como Rousseau y clérigos lo llamaban "sodomita" o insinuaban prácticas "contra natura" para desacreditarlo.
- Voltaire respondía con ironía y negaciones, pero los rumores persistieron y se usaron para atacarlo como "depravado moral". Hoy, los historiadores lo ven más como bisexual o fluido, pero en su época era un arma de descrédito grave.

5. Especulación financiera y enriquecimiento "poco ético"

Voltaire acumuló una gran fortuna mediante especulaciones, loterías y préstamos a alto interés.
- En 1729, participó en un esquema de lotería real (con el matemático La Condamine) que le hizo rico rápidamente → se le acusó de fraude o abuso de información privilegiada.
- Prestaba dinero a nobles y reyes (incluyendo a Federico II de Prusia) con intereses altos, y demandaba pagos con dureza.
- Críticos lo llamaban usurero, avaro y contradictorio: criticaba la avaricia y la corrupción, pero vivía como millonario especulador (compró propiedades, tenía sirvientes y un estilo de vida lujoso en Ferney).

6. Adulación oportunista a los poderosos y exilios por escándalos

Su vida estuvo marcada por múltiples exilios y huidas (Inglaterra, Prusia, Suiza) debido a sátiras y libelos.
- Adulaba a Federico II (vivió en su corte 1750-1753) y a Catalina la Grande, pero luego los criticaba en privado o públicamente cuando se decepcionaba → se le acusaba de hipocresía y oportunismo.
- Sus sátiras personales (contra nobles, clérigos o el regente Orleans) provocaban duelos, prisiones (Bastilla) y destierros → enemigos lo veían como un provocador cínico que buscaba fama a costa de todo.

7. Ateísmo o irreligiosidad practicada (deísmo militante)

Aunque era deísta (creía en un Dios racional), su vida privada era anticlerical extrema: no iba a misa, ridiculizaba sacramentos y vivía sin religión organizada.
- Clérigos y devotos lo acusaban de inmoralidad práctica: sin temor a Dios, el hombre caía en vicios (lujuria, avaricia).
- Rousseau, en su enemistad personal, lo atacaba diciendo que Voltaire corrompía la moral pública con su cinismo y falta de piedad.

En conclusión, las críticas a la vida privada de Voltaire eran a menudo armas políticas y morales usadas por sus enemigos para deslegitimar su influencia. Muchos lo veían como un hipócrita: predicaba virtud racional y tolerancia, pero llevaba una vida de escándalos sexuales, financieros y personales que chocaba con la moral de la época. Biógrafos modernos (como Ian Davidson o Nicholas Cronk) reconocen que era un hombre contradictorio, pragmático y provocador, pero también un genio que usaba su vida como extensión de su crítica social. Hoy, estas críticas se ven más como reflejo de los prejuicios de su tiempo que como defectos absolutos.


¿Cuál fue el legado de Voltaire?

El legado de Voltaire es tan inmenso que prácticamente define los cimientos de la modernidad occidental. No dejó un sistema filosófico cerrado (como Kant o Hegel), sino algo mucho más poderoso: una actitud crítica ante la autoridad.

Aquí te resumo los pilares de su herencia que siguen vivos hoy, Walter:

1. El modelo del "Intelectual Comprometido"

Antes de Voltaire, los escritores escribían para entretener o teorizar. Voltaire inventó al intelectual que usa su fama y su pluma para defender causas sociales.

  • El activismo judicial: Fue el primero en luchar por la revisión de sentencias injustas (como el Caso Calas).
  • Legado: Cada vez que un escritor o figura pública usa su voz para denunciar una injusticia estatal, está siguiendo el camino que él trazó.

2. La Tolerancia como Valor Civil

Su obra Tratado sobre la tolerancia es el texto fundacional de la convivencia moderna.

  • La idea: No hace falta que estemos de acuerdo en nuestras creencias para vivir bajo las mismas leyes.
  • Separación Iglesia-Estado: Voltaire sentó las bases para que el Estado sea un espacio laico donde la religión no interfiera en la justicia civil. Sin él, el concepto de secularismo moderno sería impensable.

3. La Defensa Radical de la Libertad de Expresión

Aunque la famosa frase "No estoy de acuerdo con lo que dice, pero defendería hasta la muerte su derecho a decirlo" fue escrita en realidad por su biógrafa (Evelyn Beatrice Hall) para resumir su pensamiento, refleja su legado exacto.

  • Voltaire demostró que el progreso de la sociedad depende del libre flujo de ideas, incluso aquellas que resultan ofensivas para el poder.

4. El Humanismo Racionalista (Iusnaturalismo práctico)

Como veníamos hablando, su legado en el derecho natural fue bajar la "Ley de la Naturaleza" a la tierra.

  • Derechos Civiles: Ayudó a que el derecho dejara de ser "lo que Dios o el Rey dicen" para convertirse en "lo que la razón dicta para el bienestar humano".
  • Abolición de la barbarie: Sus críticas fueron fundamentales para que Europa abandonara la tortura judicial y las ejecuciones públicas por motivos religiosos.

5. El "Estilo" Voltaire: La ironía como arma

Voltaire legó a la literatura y al periodismo el uso del sarcasmo y la ironía para desarmar el fanatismo.

  • Enseñó que a menudo es más efectivo ridiculizar a un tirano que atacarlo con odio. Su libro Cándido sigue siendo el manual básico de cómo usar el humor para criticar el optimismo ciego y la crueldad humana.

Resumen de su impacto

Ámbito Antes de Voltaire Después de Voltaire
Religión Obligación estatal y fanatismo. Asunto privado y tolerancia.
Justicia Basada en la fe y la tortura. Basada en la evidencia y la razón.
Opinión Censura previa absoluta. Derecho a la crítica y debate público.

A pesar de sus contradicciones personales (que ya analizamos), su legado es el de un hombre que nos enseñó a pensar por nosotros mismos y a dudar de cualquier verdad que se imponga por la fuerza.

¿Cuáles fueron sus frases más famosas?

Voltaire (François-Marie Arouet) fue un maestro de la frase ingeniosa, irónica y provocadora. Muchas de sus citas más famosas provienen de obras como Cándido, el Diccionario filosófico, el Tratado sobre la tolerancia o sus cartas. Algunas son atribuidas erróneamente (como la más célebre sobre defender el derecho a hablar), pero capturan su espíritu.

Aquí te dejo las frases principales y más representativas de su vida y obra, con su versión original en francés (cuando es conocida), traducción al español y contexto breve:

  1. "Hay que cultivar nuestro jardín."
    (Final de Cándido, 1759). Es su conclusión pragmática tras rechazar el optimismo metafísico: en lugar de especular sobre el "mejor de los mundos posibles", hay que trabajar en lo concreto y mejorar nuestra vida cotidiana.

  2. "Si Dios no existiera, habría que inventarlo."
    (Épître à l'Auteur du Livre des Trois Imposteurs, 1768). Expresa su deísmo: Dios es necesario para la moral social, aunque Voltaire critique las religiones organizadas.

  3. "¡Aplastad a la infame!"
    (Frecuente en sus cartas, refiriéndose al fanatismo religioso y la superstición, especialmente la Iglesia católica intolerante). Su grito de guerra contra la opresión religiosa.

  4. "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo."
    (Apócrifa; resume su pensamiento de Evelyn Beatrice Hall en The Friends of Voltaire, 1906). Es la frase más asociada a él en temas de libertad de expresión, aunque no la escribió textualmente.

  5. "Todo está bien en el mejor de los mundos posibles."
    (Repetida irónicamente en Cándido). Sátira al optimismo de Leibniz: Voltaire usa esta frase para ridiculizar la idea de que el mal tiene un propósito divino.

  6. "Lo mejor es enemigo de lo bueno."
    (Diccionario filosófico). Advierte contra el perfeccionismo que impide avances reales (muy citada en política y gestión).

  7. "Juzga a un hombre por sus preguntas más que por sus respuestas."
    (Variante de una idea en Le Siècle de Louis XIV). Enfatiza la curiosidad y el pensamiento crítico.

  8. "Está prohibido matar; todo asesino es castigado, a menos que mate en gran número y al son de trompetas."
    (Diccionario filosófico). Crítica mordaz a la guerra y la hipocresía estatal.

  9. "La superstición es a la religión lo que la astrología a la astronomía: la hija muy loca de una madre muy sabia."
    (Diccionario filosófico). Distingue entre religión racional y fanatismo.

  10. "Dios nos dio el don de la vida; nos toca a nosotros darnos el don de vivir bien."
    (Atribuida en varias fuentes). Refleja su humanismo pragmático.

  11. "La opinión pública es más fuerte que Napoleón, que Voltaire, que todos los ministros presentes y futuros."
    (Carta o reflexión). Reconoce el poder de la sociedad civil.

  12. "Los buenos espíritus se encuentran."
    (Variante común). Expresa afinidad intelectual.


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Última actualizacion : 2026-01-06


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